En momentos críticos, no pienses, “todo está perdido”; ya que no es así, no todo está perdido. ¡Huyamos del catastrofismo existencial! La gracia de Dios posibilita nuevos comienzos, la gracia hace posible infinitas resurrecciones existenciales.

Siete veces cae el justo

Caemos una y otra vez, y otras tantas veces nos levantamos. La persona justa se sabe envuelta en yerros. Ya nos dirá la sabiduría que “siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse” (Pr. 24:16). La experiencia vital nos lo confirma.

De ahí que decir, o dar la impresión, de que nunca erramos, es hacer a Dios mentiroso, pone en evidencia que no hay verdad en nosotros, y que la Palabra no es la brújula que encamina nuestra existencia, viviendo así engañando, y engañándonos, hiriendo e hiriéndonos (1 Jn. 1:8-10).

Las personas justas, al saberse envueltas en yerros, son profundamente misericordiosas con los errores ajenos, y sus palabras siempre funcionan como buen ungüento sobre los corazones heridos.

-Ignacio Simal

Intolerancia

«La intolerancia no es sólo un pecado del conservadurismo eclesial, sino también del progresismo» (F.J. Vitoria Cormenzana)

La corrección

Hermanos [y hermanas], si alguno incurre en falta, vosotros, los animados por el Espíritu, corregidlo con amabilidad” (Gál. ‭6:1‬ ‭BTI‬‬)

Toda exhortación, toda corrección, si es que estamos guiados por el Espíritu de Jesús, debe ser envuelta en mansedumbre y amabilidad. La corrección áspera y bronca nunca logra su objetivo: crecer juntos en el camino de la fe y el conocimiento del Cristo.

Cristo, esperanza del mundo

Ni el pueblo de Dios, ni las gentes que lo componen deben considerarse el ombligo del mundo. Tampoco se anuncian a sí mismos. Más bien la iglesia anuncia la gracia de Dios manifestada en la acción del Espíritu del Mesías renovando la vieja creación, recreando el mundo (Isaías 65:17; 2 Pedro 3:13).

Ignacio simal

Conforme pasan los años, vamos cayendo en la cuenta de que no estamos aquí para siempre. Además, en el devenir de la vida ves que van faltando personas que creías eternas, ya que ilusamente pensabas que siempre iban a estar ahí. Entonces adquieres conciencia de que el día del paso de la frontera se va acercando para ti también, si es que no nos sorprende de sopetón, sin previo aviso.

De ahí que debamos invertir nuestras fuerzas –sean muchas o pocas- en lo que realmente merece la pena: la búsqueda del reinado de Dios y su justicia. El resto, como escribiera alguien cuyo nombre no recuerdo, son añadiduras tangenciales. ¡Aprovechemos la vida! ¡Es pura gracia!

Kierkegaard

“El amor cubre multitud de pecados, ya que cuando no puede evitar el ver u oír, lo cubre silenciando, con una explicación atenuante, con el perdón”

Kierkegaard, S. Las obras del amor. Sígueme, 2006. Pág. 347

La taula de Jesús – La mesa de Jesús

La mesa de Jesús es una mesa a la que son invitadas la personas heridas, aquellas que se saben imperfectas. El tomar del pan y beber de la copa, nos introduce en el abrazo sanador de la gracia de Jesús, nuestro único Señor y Maestro.

La taula de Jesús és una taula a la qual són invitades les persones ferides, les qui es reconeixen imperfectes. Prendre’n el pa i beure’n la copa ens introdueix a l’abraçada sanadora de la gràcia de Jesús, el nostre sol Senyor i Mestre.

Acto de rebeldía

”Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.” (Daniel‬ ‭6:10‬)

“Presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.” (Romanos‬ ‭6:13‬)

El primer acto de rebeldía, ante la cotidianidad que se nos quiere imponer, se inicia al comenzar el día; y consiste en abrir nuestras ventanas al Dios del Éxodo, presentándonos como vivos en medio de un mundo que nos quiere autómatas, y decidiendo que cada palabra que digamos, cada acto que decidamos realizar, sean una herramienta puesta al servicio de la justicia del otro mundo posible según el Dios de Jesús.

Solamente entonces nuestra vivencia de lo cotidiano se convertirá en una microrevolución que cambiará la propia historia, y la historia de los que nos rodean, desafiando así al Imperio de la productividad y el consumo.

  • Ignacio Simal

Karl Barth… una cita

“Cuando la Iglesia no siente simpatía hacia el mensaje de la libre gracia de Dios — ¡cuando tal vez lo considera demasiado antipedagógico y quién sabe si hasta demasiado peligroso! —, y cuando no ama a la gente, ¡cuando se presenta ante la misma con excesiva precaución y sale a su encuentro con demasiadas recriminaciones!, cuando siente temor ante ese mensaje y se hace para la gente demasiado piadosa y moralizante, ¿qué es entonces la Iglesia? ¡Nada, absolutamente nada!”

Barth, Karl. Ensayos Teológicos. Herder, 1978. Pág. 90

No temas

Si la mirada de Dios es aterradora para el que se siente mirado entonces, como escribe María Zambrano, “la esperanza estará prisionera del terror”.

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